Siempre hemos necesitado algo en lo que creer y alguien en quien confiar. Es curioso, muchas pe
rsonas son incapaces de comunicarse con sus compañeros del trabajo o sus vecinos, y sin embargo en las redes sociales somos testigos de grandes confesiones personales que nos confunden y nos sonrojan. Día a día, los usuarios de las redes sociales se reúnen virtualmente para generar círculos concéntricos que fagocitan una de las esencias más necesaria para el ser humano: La intimidad.
Facebook es una gran red social que cuenta con más de 350 millones de usuarios. Cifras escalofriantes que se superan, una y otra vez; “Únete a Facebook, haz amigos en tu red social, cuelga tus frases en el muro…” Dentro de la propia red surgen movimientos que critican la política de este gigante a la hora de darse de baja de sus servicios ¿Lo habéis intentado? A día de hoy es imposible. Puedes deshabilitar tu cuenta, pero no puedes darte de baja. La pregunta es muy sencilla ¿Por qué?
En nuestro país hay una Ley de Protección de Datos, en vigor desde el año 1999. En teoría, nuestro derecho a cancelar nuestros datos de carácter personal queda garantizado pero en la práctica ¿Quién nos confirma este punto de la Ley?
El siguiente texto, es el que hace referencia al tratamiento de datos personales utilizado por gran cantidad de empresas con presencia en la red:
“De acuerdo con la normativa vigente en materia de protección de datos así como en materia de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico, el usuario acepta que los datos personales aportados en el momento de su registro, o cualquier otro facilitado a ………………….. para su acceso a algunos de los servicios del web site (suscripción a foros, chats, concursos,…), sean incorporados a ficheros titularidad de esta empresa, con la finalidad de facilitar la prestación de los servicios solicitados, para la correcta identificación de los usuarios que solicitan servicios personalizados en ………….., para la realización de estudios estadísticos de los usuarios registrados en ……………. que permitan diseñar mejoras en los servicios prestados, para la gestión de tareas básicas de administración, así como para mantenerle informado, bien por correo electrónico bien por cualquier otro medio, de novedades, productos y servicios relacionados con………………..o con terceras empresas colaboradoras. En el caso de comunicaciones comerciales a través de correo electrónico o medio equivalente, el usuario presta su consentimiento expreso para el envío de publicidad a través de dicho medio.
Asimismo, el usuario presta su consentimiento para que………………….ceda sus datos ……………….y al resto de empresas………………..según la información que consta en el Registro Mercantil de…………., con la única finalidad de mejorar la prestación de los servicios pactados, respetando, en todo caso, la legislación española sobre protección de los datos de carácter personal.
La empresa se compromete al cumplimiento de su obligación de secreto de los datos de carácter personal y de su deber de tratarlos con confidencialidad, y asume, a estos efectos, las medidas de índole técnica, organizativa y de seguridad necesarias para evitar su alteración, pérdida, tratamiento o acceso no autorizado, de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, y demás legislación aplicable.”
El usuario responderá, en cualquier caso, de la veracidad de los datos facilitados, reservándose ……… el derecho a excluir de los servicios registrados a todo usuario que haya facilitado datos falsos, sin perjuicio de las demás acciones que procedan en Derecho.
Cualquier usuario registrado puede en cualquier momento ejercer el derecho a acceder, rectificar y, en su caso, cancelar sus datos de carácter personal suministrados, mediante petición escrita dirigida a……………..”
El profesor de sociología David Lyon de la Universidad de Queen´s, en Kingston (Canadá) dice “pocas personas saben exactamente cómo se utilizan estos datos y por quién. Es un error creer que a la gente no le importa lo que sucede con sus datos privados”. David Lyon se encuentra estos días realizando diferentes conferencias por toda Europa, bajo el título “Nada que guardar, nada que temer.”